iguanas

El Argumento es que corrian peligro, los defensores dicen que se disminuira el comercio. Division de opiniones.

iguanas

 

"No estoy de acuerdo con que se las lleven. No conocía las iguanas de cerca y aquí las conocí", dice Cristian González, un turista, al conocer que las iguanas que habitaban en las copas de los árboles del Parque de Bolívar de La Dorada, fueron trasladas a Guarinocito.

Desde hace 20 años el parque principal del puerto caldense era conocido también como el parque de las iguanas, pues su nombre original se estaba olvidando por cuenta de la presencia de los reptiles.

Desde Corpocaldas  
Óscar Ospina, profesional especializado de la Subdirección de recursos naturales de Corpocaldas, afirmó que la Corporación había sugerido en varias ocasiones liberar los animales.

"El municipio entendió y vivió en carne propia el tener los animales ahí. Se trasladaron porque las iguanas causan problemas a la comunidad, debido a que defecaban en algunos mobiliarios públicos y en el Parque no tenían alimento suficiente para sobrevivir por lo que la administración  le daba la comida", sostuvo.

Agrega que en algunos casos los animales ponían en riesgo la vida de los conductores por evitar atropellarlas. Añade que la medida también se tomó porque los traficantes las utilizaban para venderlas.

Asimismo, dice que el traslado al área rural lo realizó la Alcaldía y que no tienen un número exacto de cuántos reptiles había en la zona, pero según el último dato que recibieron, se trataba de unas 120.

La llegada
Floro Romero, quien lleva 40 años como fotógrafo en el Parque de Bolívar, expresa   que a inicios de los 90 un conductor de nombre Gustavo atropelló una iguana en el taxi que conducía. Entonces, herida la llevó al Parque. Asimismo, una señora, que trabajaba en el sector, trajo otra iguana pequeña que encontró en su casa y así el sitio se fue poblando de iguanas.

Los animales eran alimentados por la gente, los turistas llegaban y se sentían atraídos por ellos tanto que algunos los llamaban dinosaurios en miniatura.

Francisco Giraldo, conocido como "el iguanólogo", se dedicó a cuidarlas durante 13 años. Él fue nombrado por la administración del alcalde César Alzate para que se encargara de cuidar el atractivo turístico. “Lo más importante era que Corpocaldas me había capacitado para cuidarlas y yo me preocupaba por ellas”, dijo.

Sin embrago, sorpresivamente funcionarios de la Empresa de Servicios Públicos, la semana pasada, a las 6:00 de la mañana empezaron a bajarlas de los árboles.

La gente extrañada se limitaba a observar lo que ocurría. Con una vara tiraban al suelo a los reptiles que se encontraban en las copas de los árboles. Al caer, se escuchaba un golpe seco, algunas de ellas sangraban y las introducían en una jaula y luego las subían a una volqueta.

Sobre el supuesto maltrato, el funcionario de Corpocaldas dice: Al hacer este procedimiento algunas veces los animales sufren. Ningún animal tuvo lesión grave y tampoco el sangrado les comprometió la vida. Además, se debe tener en cuenta que se está tratando con un animal silvestre, que pueden causar daños con su cola o con su mordedura".

De ahí fueron trasladadas y reubicadas en Guarinocito, en la charca, en un hábitat adecuado, y dicen que a algunas las dejaron en el parque de ese centro poblado.

Caso muerte gallinazos
Con respecto a la investigación que se realiza por la muerte de 61 gallinazos ocurrida el pasado 24 de octubre en un cañaduzal que sirve de límite entre Viterbo y Belalcázar, Óscar Ospina, profesional especializado de la Subdirección de recursos naturales de Corpocaldas, afirmó que aún no tienen reporte de la causa de lo sucedido.

"Hicimos contacto con un laboratorio en Estados Unidos y reenviar las muestras tienen una serie de trámites y con base en la información tomaremos medidas", concluyó.

 

 

TOMADO DE: www.lapatria.com