
Esta iniciativa hace parte del proyecto que apoya el Ministerio de Cultura “soñemos leyendo, vivamos escribiendo”

Acercar los libros a nuevos públicos y promover la formación lectora descentralizando el papel de las bibliotecas, para motivar este hábito en lugares poco convencionales, es un compromiso que ha tomado vuelo gracias a una iniciativa de la UN en alianza con otras instituciones de la ciudad. Así, busca propiciar un mayor contacto entre el mundo de las letras y los usuarios del aeropuerto La Nubia.
“Una de las cuestiones sobre la que más interés hay en el país es incrementar el volumen de lectores. Por lo tanto, con esta estrategia se busca ofrecer a los visitantes del aeropuerto un espacio para que, mientras esperan su vuelo, puedan aprovechar el tiempo de espera en una actividad tan enriquecedora como la lectura”, manifiesta Germán Albeiro Castaño, vicerrector de la sede.
Debido a las condiciones climáticas de Manizales, con frecuencia los vuelos se tardan en salir o llegar a la ciudad. Incluso, por los inesperados cambios meteorológicos, salir del aeropuerto es arriesgarse a perder el avión o a no estar a tiempo para recibir al viajero. Esta situación lo convierte en un lugar propicio para que los libros ocupen el tiempo de espera.
“También se busca atender a las personas que vienen al aeropuerto, como acompañantes, taxistas y el personal de los establecimientos comerciales, para así cautivar otros públicos lectores mediante una buena oferta bibliográfica”, indica Claudia Villegas Yepes, gerente encargada del Banco de la República en Manizales.
Cerca de la totalidad de los ochenta textos con que empezó la campaña “Leer, un viaje infinito” fueron suministrados por la biblioteca de la UN en Manizales, el Centro Colombo-Americano, la Alianza Colombo-Francesa y el Banco de la República; instituciones que apoyan esta iniciativa en asocio con Inficaldas, entidad administradora del aeropuerto y que proporciona el espacio.
Dado que los tiempos de espera no son tan extensos como para emprender una lectura muy larga, se pensó en tener libros cortos, como de cuentos, poesía y novelas breves. Pero, si el lector cuenta con boleto de regreso a la ciudad, es posible hacer el préstamo de acuerdo con la fecha del tiquete.
TOMADO DE: www.unal.edu.co www.inficaldas.com







