
Uno de los primeros sitios en su bitácora de viaje...
Se fundó en 1979 pero desde el año 2000 funciona en zona rural del municipio de Calarcá, Quindío en la vía que conduce al Valle del Cauca. Son 15 hectáreas sobre un bosque
subandino a 1.490 metros sobre el nivel del mar.
Llegar hasta allí suscita una sensación de placer y emoción difícil de describir. Empezando el recorrido, una corte de colibríes da una majestuosa bienvenida. Observar el rápido
movimiento de sus alas es de por sí una curiosidad visual que genera las primeras preguntas. De principio a fin se explora la inmensidad de las especies en medio de una
experiencia divertida, sorprendente y cercana.
Posee un mariposario que se ha ganado la admiración de todos los visitantes. En su interior miles de especies de todos los colores aparecen sin pretensiones sobre las plantas
para dejarse coger.
Hace poco se adecuó un sitio especial para el avistamiento de aves. Es un lugar sorprendente en el que pájaros de diferentes familias aparecen espontáneos, galantes, coloridos y
hermosos. Es un espectáculo natural enamorador.
Posee diversas colecciones de árboles, heliconias, palmas, helechos y orquídeas entre otros, un zoológico de insectos y un museo de geología y suelos.
Tiene una construcción a escala del túnel de La Línea, una obra majestuosa que describe la intervención a que ha sido sometida la montaña para permitir una mejor accesibilidad
vehicular entre el centro y el sur del país.
Y como para que nadie se pierda ningún detalle existe un mirador de más de 20 metros de altura que permite una visual extraordinaria del lugar.
Si el Quindío es su destino para vacacionar, el Jardín Botánico debe ser uno de los primeros sitios en su bitácora de viaje.
TOMADO DE: www.mapatur.com







