Discriminación e igualdad sustantiva
César Caballero Reinoso
Profesor Universidad Javeriana
Desde 1981 la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer Cedaw, busca la eliminación de las prácticas de discriminación en contra de las mujeres y su acceso en condiciones de igualdad a todos los derechos. En su último informe para Colombia (enero de 2007), reconoce los avances del Estado y la sociedad, particularmente en el establecimiento de los derechos, pero su ejercicio real sigue siendo limitado.
Conceptualmente reconoce que la discriminación puede ser voluntaria o involuntaria y también puede suceder por distinción, exclusión o restricción. El problema no es sólo el machismo expresado en acciones agresivas concretas, también el inconsciente que marca conductas sociales discriminatorias que muchas veces no son visibilizadas. No basta con lograr igualdad en oportunidades sino también lograr igualdad en su acceso y en los resultados. Las cifras disponibles, muestran cómo nuestro país tiene un largo camino por recorrer:
Por ejemplo, los reportes de Medicina Legal sobre violencia doméstica muestran que el 84% de las víctimas son mujeres y de estas, lo cual es aún más preocupante, también el 84% son menores de edad. En términos absolutos, para el 2005, la entidad realizó 12.497 dictámenes de violencia doméstica contra mujeres menores de edad. El feminicidio, mostró cómo hasta octubre del 2004, 63 mujeres fallecieron en un homicidio cuyo posible agresor fue su pareja, para el 2005 la cifra aumentó en 121 mujeres.
Respecto a la Trata de Personas todas las cifras institucionales muestran a las mujeres como las víctimas principales. Según el DAS, el 100% de las víctimas son mujeres. La Policía Nacional reporta 90%. La Organización Internacional de Migraciones OIM, el 98%. Cerca de 50 mil personas, esencialmente mujeres son víctimas de este delito cada año.
En participación política a pesar de los recientes avances y de la 'igualdad frente a la ley' la Registraduría Nacional del Estado Civil, reporta que las mujeres solo conforman el 12% del actual Senado y el 10% de la Cámara de Representantes. El 'informe Sombra' producido por organizaciones civiles y que complementa el Cedaw, recuerda que en 758 municipios del país nunca ha sido elegida una mujer para el cargo de alcalde; de las 32 ciudades capitales departamentales solo ocho han tenido alcaldesa. La Procuraduría General de la Nación, en su balance sobre el cumplimiento de la Ley de Cuotas ha señalado que alrededor de 35 entidades públicas del país incumplieron la norma durante el 2005.
En el mercado laboral, si bien el desempleo ha venido mejorando tanto para hombres como para mujeres, en el cuarto trimestre del 2006, el Dane reportó que la tasa de desempleo era del 8,9% para hombres y el 14,9% para mujeres. La mayor parte de las mujeres ocupadas están en la informalidad.
En la actualidad es 'políticamente correcto' hablar de la igualdad de género y la necesidad de abolir todas las formas de discriminación. El tema está en la agenda pública, se están construyendo series estadísticas para continuar visibilizando el problema y eso sin duda es un avance. Pero las realidades 'sustantivas' de las mujeres colombianas distan mucho de ser ideales. Continúan siendo maltratadas, permanecen con una baja representatividad política y el mercado laboral, de forma persistente, las discrimina en sus principales indicadores: desempleo e ingresos.