Universidades del Quindío innovan con proyecto de curtiembres.

curtiembre

Un deshidratador de lodos y un biofiltro, entre los productos que surgieron de la investigación.

 

La Universidad del Quindío, junto a otras instituciones universitarias del departamento, diseñó e implementó un prototipo funcional para la deshidratación de los lodos generados
en el proceso de curtición (la transformación de la piel animal en cuero) que se realiza en la vereda La María, sobre las riberas del río Quindío, en Calarcá.
Esta es una alternativa mecatrónica que permitirá reducir perjuicios y costos en cuanto a los desechos finales del beneficio de las pieles que contienen cantidades considerables
de agua que aumentan su peso para el transporte y en los que se encuentran disueltos contaminantes cuyo tratamiento demanda disposición segura en lugares indicados.

Durante varias décadas los productos peligrosos derivados de esta labor fueron depositados en la fuente hídrica, causando graves efectos ambientales, por lo que se creó hace
años la Asociación de Curtidores de La María para tratar de buscar salidas a estos efectos.

De ahí que empresarios del gremio, los habitantes del sector y universidades del departamento crearon este proyecto denominado Desarrollo Sostenible del Sector Curtiembres a
través de la I+D+I Quindío, Occidente.

Para la coordinadora del proyecto y directora técnico científica, Andrea Gómez Escudero, este es un proyecto innovador. Tanto así, que ya se tienen varios productos para
patentar.

Uno por parte de la Universidad del Quindío y otros dos de la Universidad La Gran Colombia. “Nosotros tenemos el deshidratador de lodos, es mecánico y térmico, y se va a
presentar la primera semana de diciembre para patente. La Gran Colombia tiene dos, uno que es bioabsorbente y otro que es el biofiltro para la disminución de olores ofensivos y
somos pioneros en Colombia en tratar esto (en el proyecto) con investigación a través de este biofiltro”.

Según informó Gómez, este proyecto es financiado con 3.000 millones de pesos provenientes del Sistema Nacional de Regalías y otros 2.951 millones de pesos de las universidades y
la Asociación Curtidores de La María.


“Con este proyecto que busca la reducción de los impactos ambientales, no solo se beneficia toda la población aledaña al río Quindío y del sector de La María, sino las personas
que consumen de esta fuente, aguas más abajo”, contó la coordinadora del proyecto.

La Universidad La Gran Colombia interviene la caracterización de los contaminantes del aire, la Corporación Alexander Von Humboldt se encarga del Plan de Mejoramiento Productivo
y la Escuela de Administración y Mercadotecnia (EAM) también ha participado en el diseño e implementación del deshidratador de lodos.

TOMADO DE: www.eltiempo.com