Ramón Díaz Jiménez, el tallador de Circasia.

tallador

Nació en Quimbaya pero que ama el ‘Municipio Libre de Colombia’.

 

Ramón Díaz Jiménez es más que un tallador, es un escultor de la madera, la que convierte en verdaderas obras de artes que según él le van hablando y le dicen hasta dónde debe
llegar.

El cedro, el nogal y otras cuantas maderas son la materia prima de este quindiano que desde niño con una cuchilla de afeitar elaboraba sus trompos, caucheras y yoyos. LA CRÓNICA
habló con el artista que tiene más de 400 obras vendidas en el exterior y en el territorio nacional.

¿De dónde es Ramón Díaz Jiménez?

Puedo decir que soy del Quindío porque he recorrido todos sus pueblos, pero realmente nací en Quimbaya y vivo actualmente en Circasia, que es el pueblo que amo.

¿En qué consiste su trabajo?

Prácticamente cuando llegué aquí a Circasia, desde niño tenía la habilidad para las manufacturas, elementos en madera y pude cristalizar esa labor y ahí fue donde surgió ‘Mano
pura, esculturas de pared’ que tiene que ver con nuestra cultura, costumbres y algunas veces las mezclamos con un cuento, una foto, una historia y la pasamos a la madera.

Puedo decir que surgió de una necesidad económica prácticamente.

¿Cuál era su trabajo antes de dedicarse a esas esculturas?

Hice muchas cosas, me casé muy joven y me tocó muy duro. Trabajé el cuero, la cerámica, siempre en el entorno de las artes y ahora estoy muy contento con lo que estoy haciendo.

¿Esas tallas que hace las realiza sobre moldes o cómo las elabora?

Dependiendo de la obra que se vaya a crear, si el material no tiene el volumen suficiente entonces hay que agregar algunas partes, lo natural es que el madero tenga el volumen
suficiente, pero cuando no, hay que buscar recursos.

¿Esa arte la heredó de sus padres, la estudió en alguna parte o cómo la aprendió?

Eso es empírico, desde niño elaboraba las figuritas para el pesebre en el llamado ‘árbol loco’. Con una cuchilla de afeitar hacía mis trompos, mis yoyos y caucheras. Por el
hecho de haberme casado tuve que dejar esa afición para dedicarme a otras cosas para poder vivir, pero la verdad nunca pensé que fuera a terminar haciendo lo que hago, pero
siquiera se dieron las cosas porque me encanta lo que hago.

¿Qué dimensiones tienen sus obras?

Uno se acomoda a las medidas y a los espacios que los clientes solicitan, regularmente trabajo obras desde 10 centímetros hasta 1.10 m murales o minimurales si es necesario.

¿Hasta dónde han llegado sus obras?

Han pasado fronteras, hay obritas en varias partes del mundo, México, España, Ecuador, incluso de clientes que no conozco, simplemente las envío. Aquí en el país hay por los
menos 400 obras en diferentes puntos.

¿Con quién trabaja, quién le colabora?

Cuando me mandan a hacer un trabajo, el cliente por lo general solicita que lo haga yo, entonces el marco o trabajos menores en madera se los dejo a mi hijo pero en sí lo que
son las obras son directamente hechas por mi, porque ya es una técnica que es un poco rústica, rudimentaria y me gusta que quede la huella de la herramienta en ellas, no son del
todo acabadas. Es un poco complicado porque cada cual tiene su método o estilo.

¿Su marca son los tallados rústicos?

Sí, es un tanto primitivo, el todo es que la obra me hable, que yo no tenga que dar explicaciones, que solo con verla esté hablando por si sola y eso es encantador. A medida que
uno la va elaborando ella le va hablando y diciendo hasta dónde llega, cuál es su contenido.

¿Fuera de los cuadros tiene esculturas de volumen?

Sí, escultura completa, también las hago por pedido o por ideas que me vienen a la mente, pero no todo el tiempo está uno lúcido para ello.

¿Qué maderas utiliza?

Yo trabajo con maderas de la región más que todo cedro, caracolí, nogal y urapán que es muy bello, hay maderas muy nobles por estos lados y también reciclo madera regularmente
para lo que son los marcos.

¿Cuáles son esas maderas de reciclajes?

Son árboles como el urapán, eucalipto, cuando hablo de reciclaje me refiero a los orillos que se pudren en los potreros o los utilizan para leña. Hay cosas muy bellas en esa
madera que dejan por ahí tirada.

 

 

TOMADO DE: cronicadelquindio.com