PLAZA DE TOROS DE MANIZALES

Los primeros pases

LOS PRIMEROS PASES

NOMBRE DEL ATRACTÍVO TURISTICO Plaza de Toros de Manizales
FECHA DE CONSTRUCCIÓN 23 de diciembre de 1951
UBICACIÓN Carrera 27 Nº 10A-07
VALOR Considerada como el templo de la tauromaquia americana
CLASE DE ATRACTÍVO Histórico - Cultural

 

RESEÑA

La plaza de toros de Manizales es considerada como el templo de la tauromaquia americana. Fue inaugurada con motivo del centenario de la ciudad. Se levantó en los terrenos de Jesús María Bermúdez, respaldado por Miguel Villegas desde el diario La Patria, y los aficionados Hernando Laserna, Julio Arias, José Manuel Hoyos y Ángel Mejía, entre otros.

 

La escritura de la Plaza se firmó en la Notaria Segunda de Manizales el 17 de septiembre de 1945. y lo firmaron como socios fundadores: Jesús María Bermúdez, Óscar Hoyos Botero, Vicente Gutiérrez, Pantaleón González, Antonio Cuartas, José Restrepo, Pedro Jaramillo, Antonio Pinzón, Rafael Villegas Laserna y Hoyos Limitada, Luis Carlos Valencia, Ignacio González y Gustavo Vélez Arango. Se levantó en un terreno de 18 mil varas cuadradas sobre la que más tarde sería la Avenida del Centenario.

 

Fue planeada para doce mil espectadores, pero en principio se habilitó para siete mil. El primer reglamento taurino lo redactaron José Manuel Hoyos, Gustavo Vélez Arango, Rogelio Vieira Puerta y Luis Congote, por orden del entonces alcalde Fernando Londoño Londoño.

 

El domingo 23 de diciembre de 1951, Manizales se abrió de capa ante el mundo taurino y para el efecto vistió sus mejores galas ante la corrida inaugural de su plaza. Doce mil espectadores abarrotaron los tendidos. En el cartel, tres figuras de aquellos años: Antonio Bienvenida, Manolo González y Alfredo Jiménez. Los toros fueron de Mondoñedo, la primera ganadería brava que se fundó en Colombia. Bienvenida se limitó a cumplir sin exponer. González dio muestras de un toreo fino y garboso, pero sus toros no le permitieron expresarse a cabalidad.

 

El triunfador fue Alfredo Jiménez, diestro andaluz de reciente alternativa, que cortó las orejas de su primer toro y vio regresar a su segundo vivo a los corrales al fallar con la espada. El que años más tarde fuera cronista oficial de La Patria, Gilberto Villegas Velásquez, asesoró a la presidencia en la corrida inaugural.

 

Los precios en sombra fueron de 40 pesos la barrera, y hasta 12 pesos el tendido general. En sol costó 20 pesos la barrera y a 8 pesos el tendido general.

 

Tomado como fuente principal del libro Plaza de Toros de Manizales Ramón Ospina Marulanda.