Nacimiento y Vertiginoso Desarrollo de Manizales

Desde 1846 los colonos vivían en Neira pero sus parcelas estaban localizadas en numerosas fincas de Morrogacho; aquí producían artículos de subsistencia y compraban en Neira y Salamina la ropa y las herramientas de trabajo.

 

Desde 1846 los colonos vivían en Neira pero sus parcelas estaban localizadas en numerosas fincas de Morrogacho; aquí producían artículos de subsistencia y compraban en Neira y Salamina la ropa y las herramientas de trabajo.

Por estos años los habitantes de Salamina y Neira, tenían un pleito con la empresa González – Salazar y Cia, que alegaba ser la propietarios de los terrenos que se extendían desde Salamina hasta el río Chinchiná; los colonos confundieron el río Guacaica (entre Neira y Manizales), con el Chinchíná y pensaron que si cruzaban aquel se salían del territorio pretendido por González – Salazar y Cia. 

Por estas razones los pobladores tomaron la determinación de fundar una población en Morrogacho; el 6 de julio de 1848 realizaron la llamada “Exploración de los 20”, ya que estaba integrada por ese número de propietarios de fincas, aunque también participaron algunos peones.

La siguiente es la lista de los exploradores considerados fundadores de la ciudad de Manizales:
Antonio María Arango, Joaquín Arango, Victoriano Arango, Pedro Arango, José Pablo Arias, Silverio Buitrago, Antonio Ceballos, José María Correa, José Joaquín Echeverri, Nicolas Echeverri, Alejandro Echeverri, Esteban Escobar, Manuel María Grisales, Vicente Gil, Vicente Giraldo, Juan Antonio Gómez, Marcelino Palacio, José María Pavas, Antonio Quintero y Benito Rodríguez.

La Expedición, salió de Sancancio o rastrojos y se dirigió a lo que hoy es la Enea y Tesorito, estaban dispuestos a realizar la población en la Enea, en una explanada que encontraron, rozaron el monte pero pensaron que esta poblado quedaba por fuera del camino, que de Neira conducía a Santa Rosa de Cabal y Cartago.

Buscaron otros sitios en las Minitas en la margen derecha de la quebrada Olivares, aquí rozaron el monte, trazaron la plaza y las calles, pero también abandonaron el sitio por quedar por fuera del camino Neira – Santa Rosa de Cabal. 

De aquí marcharon hacia la Cuchilla del Carretero, en el camino para la Elvira, pero encontraron el lomo de la Cuchilla, estrecho, poco sólido y falto de agua, por lo que decidieron marchar hacia el punto donde hoy se encuentra la Plaza de Bolívar.

El terreno señalado estaba bien ubicado como cruce de caminos y desde el punto de vista militar, pero era la finca de Manuel María Grisales, el cual entregó el terreno para la fundación de poblado y para la repartición de lotes a condición de que cada favorecido le pagaba un peso sencillo por el solar que recibiera.

No se sabe la fecha exacta de la fundación del poblado, ya que no se hizo acta, además la fundación como tal duro varios días; pero de acuerdo con los protagonistas la fundación ocurrió en septiembre de 1848.

Durante este mes se limpió el terreno y se organizó “La roza de comunidad” o sea el cultivo de maíz y fríjol para alimentarse posteriormente mientras continuaban “La limpia” del terreno. A continuación se demarcó la plaza principal llamada Bolívar, se separó un lote para construir la iglesia y se repartieron los solares para los pobladores.

Toda esta actividad fue dirigida por Marcelino Palacio, Manuel María Grisales, Joaquín, Antonio María y Victoriano Arango, Nicolás, Joaquín y Alejandro Echeverri, Antonio Ceballos, Vicente Gil y José María Osorio, los cuales deben ser considerados como los más importante fundadores de Manizales.  

Se tuvieron en  cuenta varios nombres para bautizar la nueva Villa: Morrogacho, Guacaica, Palestina y Manizales; pero se impuso este último por la abundancia de la piedra maní que es una roca granítica de color gris, compuesta de mica, feldespato y cuarzo, muy abundante en los ríos de la región.

Transcurridos estos hechos los fundadores se preocuparon por darle vida legal a la joven villa ya que los terrenos estaban siendo reclamados por la empresa González Salazar y Cia. En este sentido Marcelino Palacio, quien ya se había enfrentado a esta empresa inició una campaña para dejar en claro la fundación de Manizales. Para ello habló con Don Mariano Ospina Delgado, vecino de Salamina y Diputado a la Cámara Provincial de Antioquia, para que proyectara un proyecto de ordenanza que considerara la creación del distrito de Manizales.

El proyecto se presentó el 16 de septiembre de 1849, el 1 de octubre se dictó la ordenanza de la fundación y el 12 del mismo mes, fue sancionada por el gobernador Jorge Gutiérrez de Lara.
 
Después de esta ordenanza fueron nombradas las primeras autoridades:
Antonio Ceballos, primer alcalde; Antonio María Arango, juez y Joaquín Arango como Procurador. Además se eligió el cabildo (Concejo) el cual empezó funciones el 1 de enero de 1850. Así se inicia la administración municipal.