Colonización en Morrogacho o Manizales

Cuando los colonos observaban desde Neira el espinazo de la cordillera donde hoy se encuentra el Alto de Chipre, veían la forma de un morro gacho; por eso este fue el primer nombre que tuvo la región.

 

Cuando los colonos observaban desde Neira el espinazo de la cordillera donde hoy se encuentra el Alto de Chipre, veían la forma de un morro gacho; por eso este fue el primer nombre que tuvo la región.

Después de Fermín López hay un nuevo avance colonizador y llegaron a Morrogacho Manuel María Grisales, Antonio Ceballos, Joaquín Arango Restrepo, Marcelino Palacio y otros muchos.

La ruta era la siguiente: De Neira Viejo bajaban al río Guacaica, de aquí subían por una dura pendiente hasta llegar a la Cuchilla del Salado y de aquí hasta el Alto de Chipre. Más tarde hubo otro camino que saliendo del actual Neira salía a Pueblorrico,  de aquí bajaba al río Guacaica, después a las minas de sal del Guineo, luego a La linda y por último se dirigía al Alto de Chipre.

Los colonos llegaban provistos de herramientas: barretones, azadones, palas, regatones, guinches (para rozar), hachas, serruchos de mano y largos para aserrar, limas para amolar;; todos estos eran elementos fundamentales para colonizar. Pero además los bastimentos incluían mazorcas de maíz amarillo y de maíz capio, talegadas con vainas de fríjol semillas de papa, colinos de yuca, de arracacha y de plátano; en tarritos pequeños transportaban semillas de plantas medicinales y de algunas matas de adorno.

Pero mientras cultivaban la roza y la sementera los colonos de alimentaban de carne de monte ya que abundaban venados, guaguas, gurres, conejos, tatabras y pavas.

Además las primeras familias dispusieron del ganado vacuno que estaba remontado en las llanuras al pie de la nieve del Nevado del Ruiz y que había pertenecido, presumiblemente, a una comunidad religiosa de Mariquita.

De otro lado los colonos encontraron minas de aluvión en las quebradas y en los ríos, lo que les permitió disponer de recursos para comprar herramientas de trabajo, ropa y semillas, las cuales adquirirían en Salamina y Neira.

En estas condiciones el territorio conocido Morrogacho se pobló rápidamente y en la medida en que surgían guerras civiles, nuevos contingentes de campesinos se vinculaban a la aventura colonizadora huyendo de los reclutamientos para los ejércitos y de los empréstitos forzosos para aprovisionar las tropas.

Durante los años 1842 – 1848 la región de Morrogacho fue habilitada por numerosos colonos que llegaban con sus familias y se situaron en La Linda, El Tablazo, el Guineo, Morrogacho (Chipre), Plan de Morrogacho (La Francia), Sancancio y La Enea.

Los Colonos organizaron las pequeñas fincas para lo cual daban los siguientes pasos: cortaban bejucos  y malezas y se construía el rancho de vara en tierra con guadua y se cubrían con paja o con latas de guadua en forma de tejas largas.

Manizales a las Puertas del Siglo XXI